La hematemesis franca raramente requiere confirmación
de la realidad del sangrado. En caso de duda debe confirmarse
que se trata de un verdadero sangrado mediante pruebas
específicas, como la ortoluidina, el guayaco o la aglutinación
de látex marcado con anticuerpos antihemoglobina
A humana(4). Las pruebas de laboratorio útiles para la evaluación
de una HDA se exponen en la tabla V. El hematocrito
es valorable tras un periodo de unas 24 horas después
del sangrado inicial, cuando se ha restaurado la volemia.
Valores iniciales bajos pueden indicar sangrado previo. Se
observa tombocitopenia en sangrados graves asociados a
consumo de plaquetas o por hiperesplenismo secundario
a hipertensión portal. Las enfermedades inflamatorias agudas
producen a menudo trombocitosis. Un volumen corpuscular
medio bajo indica hemorragia crónica o déficit de
hierro. Las pruebas de coagulación alteradas sugieren hemofilia,
CID, déficit de vitamina K o enfermedad hepática. La
alteración de la bioquímica hepática indica disfunción hepatocelular
o enfermedad de la vía biliar. La elevación del BUN
sanguíneo con niveles normales de creatinina (aumento del
cociente BUN/creatinina >30) se produce por la depleción
de la volemia y absorción de proteínas, indicando acumulación
de sangre en intestino delgado. Un valor BUN/creatinina
< 30 en el contexto de un sangrado por vía rectal
(melena o hematoquecia) es más sugestivo de hemorragia
digestiva baja.
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