Los únicos hidratos de carbono que pueden ser absorbidos
a través de los enterocitos son los monosacáridos o azúcares simples. Los procesos de digestión intraluminal y de
hidrólisis por las enzimas del borde en cepillo ofrecen finalmente
las tres hexosas principales que intervienen en la nutrición
humana, la glucosa, la galactosa y la fructosa. Dado su
carácter polar, su transporte a través del epitelio intestinal
requiere mecanismos activos y pasivos mediante transportadores
específicos y saturables. El paso de glucosa y galactosa
se realiza por transporte activo compartiendo un mismo
sistema que está asociado al transporte de sodio. La fructosa
es absorbida por difusión facilitada, es decir, a favor del
gradiente, pero a través de un transportador específico que
consigue tasas de absorción mayores que las esperadas por
difusión simple.
A. Absorción de glucosa y galactosa. Ambos monosacáridos
comparten un transportador específico denominado
SGLT1 (Fig. 3), localizado en el borde en cepillo de los
enterocitos y que funciona como un proceso electrógeno
acoplado al transporte de sodio. El componente activo
(consumo de energía) de este sistema es el gradiente
de concentración de sodio que permite la entrada de sodio
por el SGLT1 y que es mantenido por la actividad de una
bomba sodio-potasio-ATP asa localizada en la membrana
basolateral. Esta bomba trasporta 3 Na+ al exterior
introduciendo 2K+ al interior del enterocito. Los estudios
sugieren que hay una estequiometría de 2 iones sodio por
cada molécula de hexosa(15).
La molécula de SGLT1 ha sido bien estudiada(16,17), mostrándose
como un homotetrámero de 75 kd codificado por
un gen situado en el cromosoma 22. Su actividad está regulada
por dos mecanismos de retroalimentación, uno corto,
a través de la actividad de las proteinkinasas A y C y cuyo
efecto resulta en un aumento del número de moléculas de
SGLT1 presentes en la membrana a través de mecanismos de
exocitosis desde las vesículas donde se almacenan los transportadores.
Por otra parte, existe un mecanismo largo mediado
por cambios en la expresión del gen influidos por cambios
en la dieta(18).
La glucosa y galactosa absorbidas salen del enterocito por
difusión facilitada mediante un transportador específico localizado
en la membrana basolateral. Dicho transportador,
denominado GLUT2, pertenece a una familia de proteínas
transportadoras de monosacáridos formadas por un monómero
con una secuencia de 500 aminoácidos, rica en residuos
hidrófobos, que permite predecir hasta 12 dominios
que atraviesan la membrana plasmática.
B. Absorción de fructosa. Ocurre por difusión a favor del
gradiente de concentración y por tanto sin consumo de
energía, facilitada por un sistema transportador específico
y saturable denominado GLUT5. Esta proteína de
501 aminoácidos pertenece a la familia de los transportadores
de monosacáridos (GLUT) (Tabla V). A pesar de
la similitud con las otras proteínas GLUT, este transportador
presenta algunas diferencias ya que sólo transporta
fructosa, su velocidad es menor y es inhibida por el
exceso de fructosa.
La fructosa absorbida al interior del enterocito es parcialmente
metabolizada en éste a glucosa y lactato(19), aunque
la mayoría es expulsada del mismo mediante el mismo
transportador GLUT2 que los otros monosacáridos,
contribuyendo a disminuir su concentración intracelular
y mantener el gradiente favorable. La fructosa circulante
es rápidamente metabolizada por el hígado, contribuyendo
a unos niveles muy bajos de fructosemia postprandial.
Experimentos in vivo en humanos han mostrado
que se puede prevenir la malabsorción de fructosa
conjuntamente con glucosa, lo que hace suponer que
deben existir otros mecanismos de absorción no bien
conocidos(20 ).