El desarrollo embrionario del aparato digestivo se inicia
al comienzo de la cuarta semana (Fig. 1). Durante este
periodo, el extremo craneal del intestino primitivo se encuentra
cerrado por la membrana bucofaríngea y su extremo caudal
por la membrana cloacal. Como consecuencia del plegamiento
céfalo-caudal y lateral que sufre el embrión (Fig.
2), una parte de la cavidad del saco vitelino revestida por
endodermo queda incorporada al embrión y conformará
el denominado intestino primitivo (Fig. 3). Las otras dos porciones
de la cavidad revestida por endodermo, el saco vitelino
y la alantoides, permanecen fuera del embrión. La mayoría
del epitelio y de las glándulas del intestino primitivo derivan
del endodermo. Por su parte el epitelio de los extremos
craneal y caudal del tubo digestivo, derivará del ectodermo
del estomodeo y el proctodeo respectivamente.
En los mecanismos que acontecen durante el desarrollo
embrionario del aparato digestivo, intervienen una serie de
factores de gran importancia. De esta forma el (FGF) o factor
de crecimiento fibroblástico, participa en la conformación
axial anteroposterior temprana, y parece ser que ciertas
señales de FGF-4, que proceden del ectodermo y mesodermo
adyacentes, estimulan el desarrollo del endodermo.
En ésta misma línea las activinas, también contribuyen a la
formación del endodermo y determinan la información temporal
y espacial, necesaria para el posterior desarrollo del
intestino(1).
Los componentes muscular, conjuntivo y otras capas de
las paredes del aparato digestivo, derivan del tejido mesenquimal
esplácnico que se encuentra rodeando al intestino
primitivo. Existen factores mesenquimales, como las proteínas
FoxF, que se encargan de la modulación en el desarrollo
proliferativo del epitelio endodérmico del tubo digestivo.
En el intestino primitivo podemos distinguir tres porciones:
intestino anterior, intestino medio e intestino posterior.
Parece ser, según recientes estudios moleculares, que la participación
de los genes Hox y ParaHox, así como las señales
SHH, intervienen de forma esencial en el proceso que regula
la diferenciación de las distintas porciones del intestino
primitivo.
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